11 enero 2020, traspasando y meditando “Na porta do Alén” o puerta del más allá:

Como siempre tras una breve invocación a los elementales del lugar seguida de un ritual de agradecimiento hacia todos los elementales y hacia la memorias del lugar y tras pasar por “ a porta do Alén” o puerta del más allá de esta silenciosa, misteriosa y mágica sierra gallega mi alma me permite la conexión con memorias ancestrales que porto en el ADN y con otras más recientes que recordé y publiqué en uno de mis libros, en esta ocasión se trata de mi segundo libro “Mi regreso a casa” y el texto recordado es una invocación que utilizo con asiduidad:
IEIAZEL,
Despiértame, Señor, del sueño de la razón,
fertiliza mi mente con los puros anhelos,
haz que pueda ofrecer a la sociedad que me rodea
una visión equilibrada de Tu Reino.

Permíteme, IEIAZEL, liberarme
de los enemigos interiores y exteriores;
desprenderme de todo aquello que me mantiene prisionero
a los niveles inferiores de tus mundos,
a fin de que a través de mi alma
pueda correr el mensaje que proclama
tus Altos Hechos.

Y cuando la fuente del Aleph
mane de mis entrañas,
mantenme, Señor, próximo a los hombres,
para que no vean en mí un ser extraño;
para que puedan escucharme confiados
y ser, para ellos, canal hacia el Eterno.
Que cada ser humano en esta era pueda recordar, recuperar y utilizar los dones y talentos que porta en su ADN para comunicarse con todos los elementales y así volver a vivir en el paraíso terrenal o Edén que muchos ya recordamos…
Recuerdo del más allá
Gloria Pérez
www.gloriaperez.es

Deja un comentario